
Grandeza, una vez más, de Montt.
Y, por si alguien no lo pilla, ahora una niña a la que no conozco de nada nos canta la canción ante su babeante papá.
Pues sí.

—No sólo le voy a rescatar a la gata, sino que le conseguiré un trabajo, le reduciré el gasto energético, la enviaré a la Universidad, le haré un seguro médico asequible, le reduciré la deuda y le acabaré la guerra con el perro del vecino.
—Eh, papá. ¿Verdad que dijiste que en cuanto un robot cree que las cosas están bajo control, el universo se encarga de recordarle que no tiene ningún poder ni controla nada?