—¡Un brindis! ¡Frances, hagamos un brindis! —Intento leer, madre. —¡Sí! ¡Por aprender a leer! ¡Un día lo conseguirás, Frances!
Married to the Sea, como os conté, pone textos de humor surrealista a imágenes antiguas. El resultado es divertido en muchos casos. Yo es que ya no puedo oír hablar de brindis si acordarme de esto.
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